Y me arrancaré tu amor que me duele, como un zorro cogido en una trampa se amputa con sus dientes el miembro preso. Y me iré por el mundo sangrando; pero libre.
El día que me quieras tendrá más luz que junio; la noche que me quieras será de plenilunio, con notas de Beethoven vibrando en cada rayo sus inefables cosas, y habrá juntas más rosas que en todo el mes de mayo.
Las fuentes cristalinas irán por las laderas saltando cristalinas el día que me quieras.
El día que me quieras, los sotos escondidos resonarán arpegios nunca jamás oídos. Éxtasis de tus ojos, todas las primaveras que hubo y habrá en el mundo serán cuando me quieras.
Cogidas de la mano cual rubias hermanitas, luciendo golas cándidas, irán las margaritas por montes y praderas, delante de tus pasos, el día que me quieras... Y si deshojas una, te dirá su inocente postrer pétalo blanco: ¡Apasionadamente!
Al reventar el alba del día que me quieras, tendrán todos los tréboles cuatro hojas agoreras, y en el estanque, nido de gérmenes ignotos, florecerán las místicas corolas de los lotos.
El día que me quieras será cada celaje ala maravillosa; cada arrebol, miraje de "Las Mil y una Noches"; cada brisa un cantar, cada árbol una lira, cada monte un altar.
El día que me quieras, para nosotros dos cabrá en un solo beso la beatitud de Dios.
Estás haciendo cosas: música, chirimbolos de repuesto, libros, hospitales pan, días llenos de propósitos, flotas, vida, con tan pocos materiales. A veces se diría que no puedes llegar hasta mañana, y de pronto uno pregunta y sí, hay cine, apagones, lámparas que resucitan, calle mojada por la maravilla, ojo del alba, Juan y cielo de regreso. Hay cielo hacia delante. Todo va saliendo más o menos bien o mal o peor, pero se llena el hueco, se salta, sigues, estás haciendo un esfuerzo conmovedor en tu pobreza, pueblo mío, y hasta horribles carnavales, y hasta feas vidrieras, y hasta luna. Repiten los programas, no hay perfumes (adoro esa repetición, ese perfume): no hay, no hay, pero resulta que hay. Estás, quiero decir, Estamos.
El día de ayer, en la Habana Cuba, el poeta y ensayista cubano Cintio Vitier a sus 88 años se hizo uno con el cosmos.
Que en paz descanse.
Aire (Cintio Vitier)
Estoy despierto, sí, estoy mirando fríamente algunas cosas que van dejando ya de ser secretas. Están ahí, como los árboles en el desnudo aire. Sí, estoy despierto. Hasta la casa de mi infancia es de los otros: la han pintado de un color chillón, entran y salen por los cuartos de mi alma, hablando de otro asunto. La luz invade el patio de mis ocultas nadas. También miro con deseo ese rostro que es ninguno y que viene como un ave malherida de los que sufren y sonríen. ¡Oh pueblo innumerable! Estoy despierto. Estoy mirando el polvo bañado por la luz, las tinieblas disueltas en el aire cuando empieza a dibujarse la verdad: el árbol, la alegría, el sacrificio. Y sé que aún tengo más recuerdos en la sangre de los que puedo recordar, y más olvido del que puede olvidarse en este mundo. Pero qué importa, al fin, si la mitad de aquella vida se me desprende y cae, si tanto sueño, al fin, ha despertado, si no hay sitio que no me esté mirando ni instante en que el azar no me visite. Quiero ser como tú, ¡oh rostro de los pobres!, misterio del dolor y la sonrisa, porque el aire, el simple aire límpido y vacío, llenará nuestras voces y esperanzas.
not losing to the rain not losing to the wind not losing to the snow or to the heat of the summer with a strong body unfettered by desire never losing temper cultivating a quiet joy every day four bowls of brown rice miso and some vegetables to eat in everything count yourself last and put others before you watching and listening, and understanding and never forgetting in the shade of the woods of the pines of the fields being in a little thatched hut if there is a sick child to the east going and nursing over them if there is a tired mother to the west going and shouldering her sheaf of rice if there is someone near death to the south going and saying there's no need to be afraid if there is a quarrel or a suit to the north telling them to leave off with such waste when there's drought, shedding tears of sympathy when the summer's cold, walk in concern and empathy called a blockhead by everyone without being praised without being blamed such a person I want to become
Felices los normales, esos seres extraños, Los que no tuvieron una madre loca, un padre borracho, un hijo delincuente, Una casa en ninguna parte, una enfermedad desconocida, Los que no han sido calcinados por un amor devorante, Los que vivieron los diecisiete rostros de la sonrisa y un poco más, Los llenos de zapatos, los arcángeles con sombreros, Los satisfechos, los gordos, los lindos, Los rintintín y sus secuaces, los que cómo no, por aquí, Los que ganan, los que son queridos hasta la empuñadura, Los flautistas acompañados por ratones, Los vendedores y sus compradores, Los caballeros ligeramente sobrehumanos, Los hombres vestidos de truenos y las mujeres de relámpagos, Los delicados, los sensatos, los finos, Los amables, los dulces, los comestibles y los bebestibles. Felices las aves, el estiércol, las piedras.
Pero que den paso a los que hacen los mundos y los sueños, Las ilusiones, las sinfonías, las palabras que nos desbaratan Y nos construyen, los más locos que sus madres, los más borrachos Que sus padres y más delincuentes que sus hijos Y más devorados por amores calcinantes. Que les dejen su sitio en el infierno, y basta.
No intentes posar tus manos sobres su inocente cuello (hasta la más suave caricia le parecería el brutal manejo del verdugo). No intentes susurrarle tu amor o tus penas (tu voz lo asustaría como un trueno en mitad de la noche). No remuevas el agua de la laguna no respires para ser tuyo tendría que morir.
Confórmate con su salvaje lejanía con su ajena belleza (si vuelve la cabeza escóndete entre la hierba). No rompas el hechizo de esta tarde de verano. Trágate tu amor imposible. Ámalo libre. Ama el modo en que ignora que tú existes.
Las amargas verdades que me dijiste cuando en busca de amores llamé a tu pecho no sabes el inmenso mal que tú me has hecho. Estoy muy triste por aquellas palabras que me dijiste.
Sé que no he de ser tuyo, que no me quieres, que la maldad y el odio cruel me maltratan. Sé que eres veleidosa que eres ingrata y así como tu querer aunque sea una mentira di que me quieres.
En voz de Silvio Rodríguez, esta versión fue grabada en una de la reuniones de la Tropa Cósmica en La Habana.
Por fin un crítico sagaz reveló (ya sabía yo que iban a descubrirlo) que en mis cuentos soy parcial y tangencialmente me exhorta a que asuma la neutralidad como cualquier intelectual que se respete
creo que tiene razón soy parcial de esto no cabe duda más aún yo diría que un parcial irrescatable caso perdido en fin ya que por más esfuerzos que haga nunca podré llegar a ser neutral
en varios países de este continente especialistas destacados han hecho lo posible y lo imposible por curarme de la parcialidad por ejemplo en la biblioteca nacional de mi país ordenaron el expurgo parcial de mis libros parciales en argentina me dieron cuartenta y ocho horas (y si no me mataban) para que me fuera con mi parcialidad a cuestas por último en perú incomunicaron mi parcialidad y a mi me deportaron
de haber sido neutral no habria necesitado esas terapias intensivas pero qué voy a hacerle soy parcial incurablemente parcial y aunque pueda sonar un poco extraño totalmente parcial
ya sé eso significa que no podré aspirar a tantísimos honores y reputaciones y preces y dignidades que el mundo reserva para los intelectuales que se respeten es decir para los neutrales con un agravante como cada vez hay menos neutrales las distinciones se reparten entre poquísimos
después de todo y a partir de mis confesadas limitaciones debo reconocer que a esos pocos neutrales les tengo cierta admiración o mejor les reservo cierto asombro ya que en realidad se precisa un temple de acero para mantenerse neutral ante episodios como girón tlatelolco trelew pando la moneda
es claro que uno y quizá sea esto lo que quería decirme el crítico podría ser parcial en la vida privada y neutral en las bellas letras digamos indignarse contra pinochet durante el insomnio y escribir cuentos diurnos sobre la atlántida
no es mala idea y claro tiene la ventaja de que por un lado uno tiene conflictos de conciencia y eso siempre representa un buen nutrimeto para el arte y por otro no deja flancos para que lo vapulee la prensa burguesa y/o neutral
no es mala idea pero ya me veo descubriendo o imaginando en el continente sumergido la existencia de oprimidos y opresores parciales y neutrales torturados y verdugos o sea la misma pelotera cuba sí yanquis no de los continentes no sumergidos
de manera que como parece que no tengo remedio y estoy definitivamente perdido para la fructuosa neutralidad lo más probable es que siga escribiendo cuentos no neutrales y poemas y ensayos y canciones y novelas no neutrales pero advierto que será así aunque no traten de torturas y cárceles u otros tópicos que al parecer resultan insoportables a los neutros
será así aunque traten de mariposas y nubes y duendes y pescaditos
Hoy ha sido un día triste, por la mañana al revisar el diario me encuentro con la noticia de su muerte, que se ha ido el compañero de bohemias, de reuniones, de intentos, de sueños, de soledades, ...
El día de ayer paso a mejor vida Mario Benedetti, escritor uruguayo, uno de los grandes poetas latinoamericanos, uno de los más queridos, uno de los más sentidos.
Una amiga le recuerda entre lágrimas mientras lee el "porque cantamos"
Porque cantamos
Si cada hora viene con su muerte si el tiempo era una cueva de ladrones los aires ya no son tan buenos aires la vida es nada más que un blanco móvil y usted preguntará por qué cantamos si los nuestros quedaron sin abrazo la patria casi muerta de tristeza
y el corazón del hombre se hizo añicos antes que estallara la vergüenza usted preguntará por qué cantamos cantamos porque el río este sonando y cuando suena el río, suena el río cantamos porque el cruel no tiene nombre y en cambio tiene nombre su destino cantamos por el niño y porque todo y porque algún futuro y porque el pueblo cantamos porque los sobrevivientes y nuestros muertos quieren que cantemos
Si fuimos lejos como un horizonte si aquí quedaron árboles y cielo si cada noche es siempre era una ausencia y cada despertar un desencuentro usted preguntará por qué cantamos cantamos porque llueve sobre el surco y somos militantes de la vida y porque no podemos ni queremos dejar que la canción se haga ceniza. cantamos porque el grito no es bastante y no es bastante el llanto ni la bronca cantamos porque creemos en la gente y porque venceremos la derrota cantamos porque el sol nos reconoce y porque el campo huele a primavera y porque en este tallo en aquel fruto cada pregunta tiene su respuesta
Yo por mi parte le recuerdo en la voz de la compañera Nacha Guevara
Le recuerdo a mi lado una noche de juventud, pérdida en los campos minados de la memoria, cuando caminando con aquella chica de quien estaba prendado recitaba
Táctica y Estarategia
Mi táctica es mirarte aprender como sos quererte como sos
mi táctica es hablarte y escucharte construir con palabras un puente indestructible
mi táctica es quedarme en tu recuerdo no sé cómo ni sé con qué pretexto pero quedarme en vos
mi táctica es ser franco y saber que sos franca y que no nos vendamos simulacros para que entre los dos no haya telón ni abismos
mi estrategia es en cambio más profunda y más simple
mi estrategia es que un día cualquiera no sé cómo ni sé con qué pretexto por fin me necesites.
EL BRINDIS BOHEMIO Guillermo Aguirre Fierro (Mexicano) El Paso, Texas 1915
En torno de una mesa de cantina, una noche de invierno, regocijadamente departían seis alegres bohemios.
Los ecos de sus risas escapaban y de aquel barrio quieto iban a interrumpir el imponente y profundo silencio.
El humo de olorosos cigarillos en espirales se elevaba al cielo, simbolizando al resolverse en nada, la vida de los sueños.
Pero en todos los labios había risas, inspiración en todos los cerebros, y, repartidas en la mesa, copas pletóricas de ron, whisky o ajenjo.
Era curioso ver aquel conjunto, aquel grupo bohemio, del que brotaba la palabra chusca, la que vierte veneno, lo mismo que, melosa y delicada, la música de un verso.
A cada nueva libación, las penas hallábanse más lejos del grupo, y nueva inspiración llegaba a todos los cerebros, con el idilio roto que venía en alas del recuerdo.
Olvidaba decir que aquella noche, aquel grupo bohemio celebraba entre risas, libaciones, chascarrillos y versos, la agonía de un año que amarguras dejó en todos los pechos, y la llegada, consecuencia lógica, del "feliz año nuevo" . . .
Una voz varonil dijo de pronto: - las doce, compañeros; digamos el "requiescat" por el año que ha pasado a formar entre los muertos. ¡Brindemos por el año que comienza! porque nos traiga ensueños; porque no sea su equipaje un cúmulo de amargos desconsuelos . . .
- Brindo, dijo otra voz, por la esperanza que la vida nos lanza, de vencer los rigores del destino, por la esperanza, nuestra dulce amiga, que las penas mitiga y convierte en vergel nuestro camino.
Brindo porque ya hubiere a mi existencia puesto fin con violencia esgrimiendo en mi frente mi venganza; si en mi cielo de tul limpio y divino no alumbrara mi sinouna pálida estrella: Mi esperanza.
¡Bravo!, dijeron todos, inspirado esta noche has estado y hablaste bueno, breve y substancioso. El turno es de Raúl; alce su copa y brinde por . . . Europa, ya que su extranjerismo es delicioso . ...
Bebo y brindo, clamó el interpelado; brindo por mi pasado, que fue de luz, de amor y de alegría, y en el que hubo mujeres seductoras y frentes soñadoras que se juntaron con la frente mía. . .
Brindo por el ayer que en la amargura que hoy cubre de negrura mi corazón, esparce sus consuelos trayendo hasta mi mente las dulzuras de goces, de ternuras, de dichas, de deliquios, de desvelos.
-Yo brindo, dijo Juan, porque en mi mente brote un torrente de inspiración divina y seductora, porque vibre en las cuerdas de mi lira el verso que suspira, que sonríe, que canta y que enamora.
Brindo porque mis versos cual saetas lleguen hasta las grietas formadas de metal y de granito, del corazón de la mujer ingrata que a desdenes me mata . . . ¡pero que tiene un cuerpo muy bonito!
Porque a su corazón llegue mi canto, porque enjuguen mi llanto sus manos que me causan embelesos; porque con creces mi pasión me pague. .. ¡vamos!, porque me embriague con el divino néctar de sus besos.
Siguió la tempestad de frases vanas, de aquellas tan humanas que hallan en todas partes acomodo, y en cada frase de entusiasmo ardiente, hubo ovación creciente, y libaciones, y reir, y todo.
Se brindó por la patria, por las flores ,por los castos amores que hacen un valladar de una ventana, y por esas pasiones voluptuosas que el fango del placer llena de rosas y hacen de la mujer la cortesana.
Sólo faltaba un brindis, el de Arturo, el del bohemio puro, de noble corazón y gran cabeza; aquel que sin ambages declaraba 'que sólo ambicionaba robarle inspiración a la tristeza.
Por todos lados estrechado, alzó la copa frente a la alegre tropa desbordante de risa y de contento los inundó en la luz de una mirada, sacudió su melena alborotada y dijo así, con inspirado acento:
-Brindo por la mujer, mas no por esa en la que halláis consuelo en la tristeza, rescoldo del placer ¡desventurados!; no por esa que os brinda sus hechizos cuando besáis sus rizos artificiosamente perfumados.
Yo no brindo por ella, compañeros, siento por esta vez no complaceros. Brindo por la mujer, pero por una, por la que me brindó sus embelesos y me envolvió en sus besos; por la mujer que me arrulló en la cuna.
Por la mujer que me enseñó de niño lo que vale el cariño exquisito, profundo y verdadero; por la mujer que me arrulló en sus brazos y que me dió en pedazos uno por uno, el corazón entero.
¡Por mi madre!.. bohemios, por la anciana que piensa en el mañana como en algo muy dulce y muy deseado, porque sueña tal vez que mi destino me señala el camino por el que volveré pronto a su lado.
Por la anciana adorada y bendecida, por la que con su sangre me dió vida, y ternura y cariño; por la que fue la luz del alma mía; y lloró de alegría sintiendo mi cabeza en su corpiño.
Por esa brindo yo, dejad que llore, que en lágrimas desflore esta pena letal que me asesina; dejad que brinde por mi madre ausente, por la que llora y siente que mi ausencia es un fuego que calcina.
Por la anciana infeliz que sufre y llora y que del cielo implora que vuelva yo muy pronto a estar con ella; por mi madre bohemios, que es dulzura vertida en mi amargura y en esta noche de mi vida, estrella . ..
El bohemio calló; ningún acento profanó el sentimiento nacido del dolor y la ternura, y pareció que sobre aquel ambiente flotaba inmensamente un poema de amor y de amargura.
Quiero que el veintiuno de agosto del año dos mil diez, a las seis de la tarde como es hoy, pases desnuda atravesando el cuarto y preguntes por mí. Si estoy, pregunta, y si no existo, o si me he extraviado en algún lugar de la casa, de la ciudad, del mundo, pregunta igual, alguien responderá. El primero de enero del año dos mil uno será lunes pero el veintiuno de agosto de la fecha indicada tiene que ser definitivamente jueves y el calor, como hoy, agotará las ganas de vivir. Las calles serán las mismas para entonces, los flamboyanes de efe y trece seguirán floreciendo, muchos amigos no estarán y el tiempo habrá pasado por la historia de la casa, de la ciudad, de mi país, del mundo. Quiero que el veintiuno de agosto, al despertar, prepares la piel ____________el corazón ___________________las ganas de vivir.
Hay hombres que caminan por las calles con un sol en la frente, un diamante de luz, con hambre de otra vida, con aire de combate, hay hombres que se sientan a la mesa y reparten su pan con gusto solidario.
Hay hombres que despiertan y sonríen mientras dicen: hoy es el día. Dan la mano como un acto de fiesta, saludan como cantando un himno.
Hay hombres que de noche tienen sueños justos, destierran ángeles corruptos y al despertar, para salvar la tribu van presurosos a sus puestos de lucha. Esos que son así, como usted, son los hombres libres.
Espero curarme de ti en unos días. Debo dejar de fumarte, de beberte, de pensarte. Es posible. Siguiendo las prescripciones de la moral en turno. Me receto tiempo, abstinencia, soledad.
¿Te parece bien que te quiera nada más una semana? No es mucho, ni es poco, es bastante. En una semana se puede reunir todas las palabras de amor que se han pronunciado sobre la tierra y se les puede prender fuego. Te voy a calentar con esa hoguera del amor quemado. Y también el silencio. Porque las mejores palabras del amor están entre dos gentes que no se dicen nada.
Hay que quemar también ese otro lenguaje lateral y subversivo del que ama. (Tú sabes cómo te digo que te quiero cuando digo: «qué calor hace», «dame agua», «¿sabes manejar?», «se hizo de noche»... Entre las gentes, a un lado de tus gentes y las mías, te he dicho «ya es tarde», y tú sabías que decía «te quiero»).
Una semana más para reunir todo el amor del tiempo. Para dártelo. Para que hagas con él lo que quieras: guardarlo, acariciarlo, tirarlo a la basura. No sirve, es cierto. Sólo quiero una semana para entender las cosas. Porque esto es muy parecido a estar saliendo de un manicomio para entrar a un panteón.
Sueñan las pulgas con comprarse un perro y sueñan los nadies con salir de pobres, que algún mágico día llueva, de pronto la buena suerte, que llueva a cántaros la buena suerte; pero la buena suerte no llueve, ayer, ni hoy, ni mañana, ni nunca, ni en lloviznita cae del cielo la buena suerte, por mucho que los nadies la llamen y aunque les pique la mano izquierda, o se levanten con el pie derecho, o empiecen el año cambiando de escoba. Los nadies: los hijos de nadie, los dueños de nada.
Los nadies: los ningunos, los ninguneados, c orriendo la liebre, muriendo la vida, jodidos, rejodidos.
Que no son, aunque sean. Que no hablan idiomas, sino dialectos. Que no profesan religiones, sino supersticiones. Que no hacen arte, sino artesanía. Que no practican cultura, sino folklore. Que no son seres humanos, sino recursos humanos. Que no tienen cara, sino brazos. Que no tienen nombre, sino número. Que no figuran en la historia universal, sino en la crónica roja de la prensa local. Los nadies, que cuestan menos que la bala que los mata.
Roque fue un personaje enigmático y fascinante durante mi época universitaria, conocí su obra de la mano de mi amigo y compadre Rafita Sánchez y el resto de la comunidad salvadoreña en Monterrey.
Me interesaba su historia, me parecía maravillosa su labor poética, su visión como revolucionario y sus ideas, comparto con ustedes un poema de su autoría.
COMO TÚ
Yo como tú amo el amor, la vida, el dulce encanto de las cosas el paisaje celeste de los días de enero.
También mi sangre bulle y río por los ojos que han conocido el brote de las lágrimas. Creo que el mundo es bello, que la poesía es como el pan, de todos.
Y que mis venas no terminan en mí, sino en la sangre unánime de los que luchan por la vida, el amor, las cosas, el paisaje y el pan, la poesía de todos.
A continuación pongo un hermoso poema de la Nicaragüense Gioconda Belli revolucionaria sandinista y funcionaria durante su gestión.
UNO NO ESCOGE
Uno no escoge el país donde nace; pero ama el país donde ha nacido. Uno no escoge el tiempo para venir al mundo; pero debe dejar huella de su tiempo. Nadie puede evadir su responsabilidad. Nadie puede taparse los ojos, los oídos, enmudecer y cortarse las manos. Todos tenemos un deber de amor que cumplir, una historia que hacer una meta que alcanzar. No escogimos el momento para venir al mundo: Ahora podemos hacer el mundo en que nacerá y crecerá la semilla que trajimos con nosotros.